Divagacion sobre Justicia populista y la izquierda demagoga

Cada día me sorprende mas la capacidad que tenemos los ciudadanos (no el partido), para erigirnos en destacados jueces, expertos en derecho y cualificados analistas del pensamiento político correcto.

Somos capaces de dirimir quien es culpable y quien inocente, sobre todo si hablamos de políticos, eso si la gran mayoría no nos gustaría ser llamados como jurados, pues a pesar de ser capaces de dictar sentencias populistas no vemos muy bien el de estar al servicio de la verdadera justicia, perdiendo nuestro precioso tiempo de discusión en bares, terrazas y redes sociales.

Sucede lo mismo que cuando en unas elecciones no gana nuestro candidato populista, que nos promete todo lo bueno, a costa de papa Estado, que se alimenta de la contribución de todos nosotros.

Claro que el saber popular tiene muy claro que todo eso se solucionaría pagando mas un ¿1 %? que son los que nosotros somos capaces también de decidir hasta donde esta el tope que uno puede ganar, invirtiendo su dinero.

Somos capaces de decir estadisticamente que los que votan en contra nuestra no están capacitados para ese voto, pero eso si, si tenemos la suerte de que nos llaman para que participemos en el proceso electoral el 90% intenta ver como se puede escapar,  y en esas fechas es cuando sale el grupo que dice que esos puestos deberían de hacerlos los que están en paro, todo sea que la sabiduría popular es de mucho opinar pero que se moje otro, que si no actúa como piensa la gran mayoría, ya le reeducaremos con nuestra sabiduría popular.

Y el problema es que cada día nos creemos de verdad que lo que nos dice la política populista es cierto, siempre que no nos salgamos del guion que ellos sabiamente nos dictan, diciendo en nuestros oídos y poniéndonos delante de nuestros ojos, lo que queremos oír, y que nos hacen creer que es lo real.

Pero no es un mal único de nuestra querida piel de toro, en otros países también, cuando no gustan los resultados electorales, siempre la culpa es de los que son ciegos políticamente, deben favores o los buscan.

Hablo en general, pues yo también soy de los que digo y afirmo que los que votan populismo y demagogia, están completamente equivocados, que viven en los mundos de yupi, y son engañados con lo que quieren oír.

Pero claro, el problema es que yo no comulgo con la izquierda ni con el populismo entonces automáticamente entro en el sector de la población que no estoy capacitado para opinar.

Que le vamos hacer, es grandiosos sentirse contrario a la izquierda y sus ideas y significar eso ir contra corriente. ¿eso no lo vendía la izquierda proletaria y progresista?

¡¡El mundo al revés!!.

 

 

 

 

 

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