Escraches criticables, pero para todos por igual.

Esta semana, tenemos la polémica de los presuntos escraches sufridos por Iglesias&Montero, durante sus vacaciones en Asturias.

Como siempre digo, me parece denunciable el acoso a cualquier persona por motivos políticos, sobre todo en su entorno privado.

Ahora bien, parecen olvidar algunos, que esta actitud intimidatoria (según quien la realice), los primeros que la pusieron en practica e incluso la defendieron y la defienden cuando son sus adversarios políticos, o simplemente de opinión, fue la izquierda radical, destacando Podemos.

Ya no les gusta escuchar lo del “jarabe democratico”.

Totalmente de acuerdo que los familiares de un político y siendo menores mas aun, no tienen que verse implicados en estas situaciones desagradables.

Pero eso creo que todo mundo estará de acuerdo, que no tiene que existir diferencia, Santamaria sufrió escrache en su vivienda con su hijo de pequeña edad también.

Por recordar, Aguirre, Cifuentes, Rosa Diaz, Cospedal, Álvarez de Toledo sufrieron acoso, promovidos y alentados por la izquierda cercana a Podemos.

Casualidad gran mayoría son mujeres, pero esto la izquierda y las feministas no lo ven problema.

Hablan de crispación y odio, una situación que ellos comenzaron, desde la aparición del Podemos, la política se ha enrarecido, y en contraposición ideológica a ellos, surgen grupos contrarios, aumentando la crispación.

Pero nadie puede esperar, que las reglas que ellos imponen, no tenga su replica contraria.

Sin contar, que los políticos o personaje públicos acosados, no cuentan con las medidas de seguridad con la que cuenta Iglesias&Montero.

Vuelvo a repetir, no comparto los acosos por motivos políticos, pero tampoco comparto, el ver bien unos, implantarlos como acción política y luego ponerse de victima cuando se le vuelven en contra.

Por cierto, Montero habla se queja de que se de a conocer la situación de su vivienda vacacional, ella dio datos identificables de una persona ajena a la política, simplemente por defender su derecho a decidir que hace con una propiedad suya puesta en alquiler.

Cierto que por mucho que moleste, esta polémica le beneficia a Iglesias ante sus problemas de momento mediáticos, de su partido y algunos personales relacionados con su actividad política. El victimismo les gusta, y sus ultimas palabras poniendo como ejemplo a otros niños, es de nuevo una utilización de la infancia, esa infancia, que ya casi nadie se acuerda, ellos mismos decían que tenían que ser cuidados por la tribu, no por su familia.

Parece que cuando habla de su familia, esos conceptos ya no son aplicables.

Señores de Podemos y de la izquierda en general, no se puede pretender, encender y caldear el ambiente y que no se le vuelvan en contra sus mismas iniciativas.

Cualquier acoso, es criticable y dependiendo el caso puede tener consecuencias legales, cosa que siempre tiene que dirimir la justicia.

Pero no pretendamos, atacar y que el contrario siempre ponga la otra mejilla.